Una vuelta por las fortificaciones de la isla

Una vuelta por las fortificaciones de la isla

En Menorca, al igual que mucha islas de todo el Mar Mediterráneo tienen un conjunto de fortificaciones que se han resistido en el tiempo y son, a la vez, testigos y herencia de la evolución histórica del paso de las civilizaciones e imperios por allí.

Distintos ejércitos dejaron sus huellas en esta isla que por su gran ubicación era una paso estratégico hacia las rutas de navegación entre Europa, Asia y África, pero que después fue un gran paso hacia América.

Se tratan de un total de 15 fortificaciones que tienen el sello histórico de las campañas militares de musulmanes, otomanos, franceses o ingleses. En cada uno de ellos queda, además de rocas, piedras y estructuras, toda una rica herencia de historias que serán entretenidas para cada visitante.

El ayuntamiento local ha hecho un gran esfuerzo para diseñar, desde hace unos lustros, un plan de conservación y rutas, ofreciendo a los turistas una opción distinta para ser visitada en cualquier época del año, por lo que en otoño o invierno también se puede dar una vuelta por las Islas Baleares.

También, la seguridad era importante para la islas que se defendían de los ataques o invasiones de ejércitos, pero que también sufrían asaltos de los llamados piratas que en distintas épocas hicieron de las suyas en la zona, por lo que cada torre de vigilancia jugaba un papel importante en su momento.

La ruta fortificada

No hay que tener confusión entre varias cosas. En Menorca hay castillos, fortificaciones y torres de vigilancia. De estas últimas se conservan un total de 15, que datan desde el siglo XIV. Muchas de ellas fueron construidas por los ingleses.

Una de las más importantes es la Torre d´en Quart, que es la más antigua porque se tiene registro de su construcción en el siglo XIV, como posesión entregada del Rey Alfonzo III a Bernardo Quart. Aunque es un monumento que actualmente es privado, puede ser visitado y se trabaja en su mantenimiento para ser utilizada como una tienda de ventas de una famosa fábrica de quesos de la Isla. No está abierta al público, pero se puede visitar en su exterior.

La Torre des Freus o de la Princesa, fue construida entre 1789 y 1799, quedó dentro de la Fortaleza de Mahón, y resistió ataques de cañón, invasiones y asaltos, pero en 1956, fue impactada por un rayo que la partió.

Las españolas

La Torre de San Nicolau, es una atracción entre las torres de vigía porque es octagonal, muy alta y hasta recibe el nombre de castillo. Fue levantada por españoles en el siglo XVII y es una de las tres que se mantienen en mejor estado de conservación. Su interior alberga un pequeño museo.

Otra de construcción es la Torre D´Acaufar, que data desde 1786, es cilíndrica, de tres pisos y en su interior tiene espacio para una escalera de caracol, cañones y tres plantas.

La Torre de Son Gonxo, es la tercera y última de las construcciones militares que llevan sello español entre las que quedan en pie. Tiene tres pisos, en el bajo para guardar víveres y pólvora, el primero que debió usarse como habitación y la parte superior tres cañones listos para defender la posición.

 

Publicado en Curiosidades.

Redacción